1 de julio
Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo
Hoy, según el calendario tradicional romano de 1962, la Iglesia celebra la solemnidad de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, una fiesta de primera clase que honra el misterio central de la Redención: la sangre derramada por Cristo para la salvación del mundo. La devoción a la Sangre de Cristo tiene profundas raíces bíblicas y patrísticas, pues desde los primeros siglos los cristianos han venerado ese don supremamente precioso, signo del amor redentor del Salvador, cumplimiento de las profecías y promesas del Antiguo Testamento (particularmente en relación con el sacrificio pascual y la Nueva Alianza).
La instauración de esta fiesta se consolidó en el siglo XIX, cuando el Papa Pío IX la extendió a la Iglesia universal en 1849, en agradecimiento por la protección concedida durante tiempos difíciles; posteriormente, el papa Pío X fijó su celebración el 1 de julio. Esta fecha sirve, en el marco litúrgico tradicional, como culminación del ciclo de grandes solemnidades que exaltan los misterios de Cristo (Navidad, Pascua, Corpus Christi, Sagrado Corazón) y resalta el valor infinito de la Sangre vertida en la Cruz y continuamente ofrecida en el Santo Sacrificio de la Misa. La piedad católica ve en la Preciosísima Sangre fuente de vida, remisión de los pecados, reconciliación con Dios y fundamento del sacramento de la Eucaristía.
La liturgia de hoy invita a contemplar el amor extremo de Cristo y a unirnos a su sacrificio, recibiendo con gratitud los frutos de la Redención. Al mantener esta fiesta en este día y con tal rango, el calendario tradicional subraya el misterio de la Sangre de Cristo como centro de la vida cristiana y memoria constante de nuestro rescate, animando a renovar la devoción y la gratitud por el don de la salvación.
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Preguntas sobre Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo (Vetus Ordo Missae)
La jornada litúrgica
IntroitoApoc 5:9-10
Latín
Apoc 5:9-10
Redemísti nos, Dómine, in sánguine tuo, ex omni tribu et lingua et pópulo et natióne: et fecísti nos Deo nostro regnum.
Ps 88:2
Misericórdias Dómini in ætérnum cantábo: in generatiónem et generatiónem annuntiábo veritátem tuam in ore meo.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
Redemísti nos, Dómine, in sánguine tuo, ex omni tribu et lingua et pópulo et natióne: et fecísti nos Deo nostro regnum.
Español
Apoc. 5:9-10
Nos has rescatado, Señor, con tu sangre, de toda tribu, lengua, pueblo y nación; y has hecho de nosotros un reino para nuestro Dios. T. P. Aleluya, aleluya.
Salm. 88:2
Cantare perpetuamente las bondades del Señor; de generación en generación anunciaré con mi boca tu lealtad.
℣. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Nos has rescatado, Señor, con tu sangre, de toda tribu, lengua, pueblo y nación; y has hecho de nosotros un reino para nuestro Dios. T. P. Aleluya, aleluya.
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Latín
Omnípotens sempitérne Deus, qui unigénitum Fílium tuum mundi Redemptórem constituísti, ac eius Sánguine placári voluísti: concéde, quǽsumus, salútis nostræ prétium sollémni cultu ita venerári, atque a præséntis vitæ malis eius virtúte deféndi in terris; ut fructu perpétuo lætémur in cœlis.
Per eúndem Dóminum nostrum Iesum Christum Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Omnipotente y sempiterno Dios, que has establecido a tu unigénito Hijo Redentor del mundo y has querido aplacarte con su sangre; haz que de tal modo veneremos el precio de nuestra salvación con solemne culto, y nos veamos por su virtud preservados en la tierra de los males de la vida presente, que gocemos en el cielo del fruto sempiterno.
Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
LecturaHebr 9:11-15
Latín
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Hebrǽos.
Hebr 9:11-15
Fratres: Christus assístens Póntifex futurórum bonórum, per ámplius et perféctius tabernáculum non manufáctum, id est, non huius creatiónis: neque per sánguinem hircórum aut vitulórum, sed per próprium sánguinem introívit semel in Sancta, ætérna redemptióne invénta. Si enim sanguis hircórum et taurórum, et cinis vítulæ aspérsus, inquinátos sanctíficat ad emundatiónem carnis: quanto magis sanguis Christi, qui per Spíritum Sanctum semetípsum óbtulit immaculátum Deo, emundábit consciéntiam nostram ab opéribus mórtuis, ad serviéndum Deo vivénti? Et ídeo novi Testaménti mediátor est: ut, morte intercedénte, in redemptiónem eárum prævaricatiónum, quæ erant sub prióri Testaménto, repromissiónem accípiant, qui vocáti sunt ætérnæ hereditátis, in Christo Iesu, Dómino nostro.
℟. Deo grátias.
Español
Lección de la carta del Apóstol San Pablo a los Hebreos
Heb 9:11-15.
Hermanos: Cristo ha venido como sumo sacerdote de los bienes definitivos. Su tienda es más grande y más perfecta: no hecha por manos de hombre, es decir, no de este mundo creado. No lleva sangre de machos cabríos, ni de becerros, sino la suya propia; y así ha entrado en el santuario una vez para siempre, consiguiendo la liberación eterna. Si la sangre de machos cabríos y de toros, y la ceniza de una becerra, santifican con su aspersión a los profanos, devolviéndoles la pureza externa, ¡cuánto más la sangre de Cristo, que, en virtud del Espíritu eterno, se ha ofrecido a Dios como sacrificio sin mancha, podrá purificar nuestra conciencia de las obras muertas, para que demos culto al Dios vivo! Por esa razón, es mediador de una alianza nueva: en ella ha habido una muerte que ha redimido de los pecados cometidos durante la primera alianza; y así los llamados pueden recibir la promesa de la herencia eterna: en Cristo Jesús, Señor nuestro.
℟. Demos gracias a Dios.
Gradual1 Ioann 5:6-8
Latín
1 Ioann 5:6-8
Hic est, qui venit per aquam et sánguinem, Iesus Christus: non in aqua solum, sed in aqua et sánguine.
℣. Tres sunt, qui testimónium dant in cœlo: Pater, Verbum et Spíritus Sanctus; et hi tres unum sunt. Et tres sunt, qui testimónium dant in terra: Spíritus, aqua et sanguis: et hi tres unum sunt. Allelúia, allelúia.
1 Ioann 5:9
℣. Si testimónium hóminum accípimus, testimónium Dei maius est. Allelúia.
Español
1 Juan 5:6-8
Este mismo Jesucristo es el que ha venido por agua y sangre; no sólo con el agua, sino con el agua y con la sangre.
℣. Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo: y estos tres son una misma cosa. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espirito, el agua y la sangre; y estos tres coinciden. Alelúia, Alelúia.
1 Juan 5:9
Si admitimos el testimonio de los hombres, más pesa el testimonio de Dios. Alelúia.
EvangelioIoann 19:30-35
Latín
℟. Glória tibi, Dómine.
Ioann 19:30-35
In illo témpore: Cum accepísset Iesus acétum, dixit: Consummátum est. Et inclináto cápite trádidit spíritum. Iudæi ergo - quóniam Parascéve erat -, ut non remanérent in cruce córpora sábbato - erat enim magnus dies ille sábbati -, rogavérunt Pilátum, ut frangeréntur eórum crura et tolleréntur. Venérunt ergo mílites: et primi quidem fregérunt crura et altérius, qui crucifíxus est cum eo. Ad Iesum autem cum venissent, ut vidérunt eum iam mórtuum, non fregérunt eius crura, sed unus mílitum láncea latus eius apéruit, et contínuo exívit sanguis et aqua. Et qui vidit, testimónium perhíbuit; et verum est testimónium eius.
Español
℟. Gloria a Ti, Señor.
Ofertorio1 Cor 10:16
Latín
1 Cor 10:16
Calix benedictiónis, cui benedícimus, nonne communicátio sánguinis Christi est? et panis, quem frángimus, nonne participátio córporis Dómini est?
Español
1 Cor 10:16
El cáliz de bendición que bendecimos, ¿no es acaso comunión con la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es la participación del cuerpo del Señor?
Secreta
Latín
Per eúndem Dóminum nostrum Iesum Christum Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
ComuniónHebr 9:28
Latín
Hebr 9:28
Christus semel oblátus est ad multórum exhauriénda peccáta: secúndo sine peccáto apparébit exspectántibus se in salútem.
Español
Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de la multitud; y por segunda vez se manifestará, sin intervención de pecado, para salvación de los que le esperan. T. P. Aleluya.
Poscomunión
Latín
Ad sacram, Dómine, mensam admíssi, háusimus aquas in gáudio de fóntibus Salvatóris: sanguis eius fiat nobis, quǽsumus, fons aquæ in vitam ætérnam saliéntis:
Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Admitidos, Señor, a la sagrada mesa, hemos bebido gozosos las aguas de las fuentes del Salvador; que su sangre sea para nosotros una fuente de agua que brote hasta la vida eterna: El cual vive y reina contigo.
Que vive y reina en unión del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Textos del Vetus Ordo: Divinum Officium