CatéGPT

22 de julio

Color litúrgico : Blanco

Santa María Magdalena penitente

3.ª clase

Miércoles después del 8º domingo después de Pentecostés


Hoy la Iglesia celebra, según el calendario tradicional romano de 1962, la fiesta de Santa María Magdalena penitente, una figura central entre los discípulos de Cristo y modelo de conversión y amor redentor. María Magdalena aparece en los Evangelios como testigo privilegiada de la Misericordia de Jesús: identificada tradicionalmente con la mujer pecadora que unge los pies de Cristo en casa de Simón el fariseo, es símbolo de la conversión sincera y del profundo arrepentimiento. Fiel seguidora del Señor, estuvo al pie de la Cruz junto a la Virgen María y San Juan, y fue la primera en ver y anunciar la Resurrección: por ello se la llama también «apóstol de los apóstoles». Su vida, según la tradición, tras la Ascensión del Señor habría continuado en oración y penitencia; antiguas leyendas la sitúan en Éfeso –junto a la Virgen y San Juan– o bien retirada en Francia, en la región de Provenza, llevando vida de eremita, aunque estos detalles no pueden ser afirmados con total certeza histórica.

La devoción a Santa María Magdalena destaca la acción de la gracia que transforma al pecador y la importancia del arrepentimiento continuo, señalándola como intercesora ante Dios para las almas que buscan la conversión. Su fiesta se celebra el 22 de julio, manteniendo una tradición antiquísima, pues ya en Roma se conmemoraba esta fecha desde el siglo VIII. El calendario tradicional otorga a esta memoria el rango de III clase, subrayando su papel eminente en los misterios centrales de la fe —la Pasión y la Resurrección— y el poderoso ejemplo de su penitencia y amor fiel.

Esta fiesta, según el calendario tradicional de 1962, nos invita a contemplar el amor misericordioso de Cristo y a imitar la entrega, el arrepentimiento y la fidelidad de Santa María Magdalena.

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Preguntas sobre Santa María Magdalena penitente (Vetus Ordo Missae)

La jornada litúrgica

IntroitoPs 118:95-96

Latín


Ps 118:95-96
Me exspectavérunt peccatóres, ut pérderent me: testimónia tua, Dómine, intelléxi: omnis consummatiónis vidi finem: latum mandátum tuum nimis.
Ps 118:1
Beáti immaculáti in via: qui ámbulant in lege Dómini.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
Me exspectavérunt peccatóres, ut pérderent me: testimónia tua, Dómine, intelléxi: omnis consummatiónis vidi finem: latum mandátum tuum nimis.

Español


Ps 118:95-96
Me acechan los pecadores para perderme; pero yo, Señor, estoy atento a tus preceptos; he visto lo limitado de toda perfección, mas es muy anchuroso tu mandato.
Ps 118:1
Dichosos los que, puros en sus sendas caminan en la ley del Señor.
℣. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Me acechan los pecadores para perderme; pero yo, Señor, estoy atento a tus preceptos; he visto lo limitado de toda perfección, mas es muy anchuroso tu mandato.
Colecta

Latín

Orémus.
Beátæ Maríæ Magdalénæ, quǽsumus, Dómine, suffrágiis adiuvémur: cuius précibus exorátus, quatriduánum fratrem Lázarum vivum ab ínferis resuscitásti:
Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.

Español

Oremos.
Te suplicamos, Señor, nos ayuden las oraciones de santa María Magdalena, por cuyos ruegos sacaste vivo del sepulcro a su hermano Lázaro, después de cuatro días de enterrado:
Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
LecturaCant 3:2-5

Latín


Léctio libri Sapiéntiæ
Cant 3:2-5; 8:6-7
Surgam, et circuíbo civitátem: per vicos et pláteas quæram, quem díligit ánima mea: quæsívi illum, et non invéni. Invenérunt me vígiles, qui custódiunt civitátem. Num quem díligit ánima mea, vidístis? Páululum cum pertransíssem eos, invéni, quem díligit ánima mea: ténui eum, nec dimíttam, donec introdúcam illum in domum matris meæ et in cubículum genetrícis meæ. Adiúro vos, fíliæ Ierúsalem, per cápreas cervósque campórum, ne suscitétis neque evigiláre faciátis diléctam, donec ipsa velit. Pone me ut signáculum super cor tuum, ut signáculum super bráchium tuum: quia fortis est ut mors diléctio, dura sicut inférnus æmulátio: lámpades eius lámpades ignis atque flammárum. Aquæ multæ non potuérunt exstínguere caritátem, nec flúmina óbruent illam: si déderit homo omnem substántiam domus suæ pro dilectióne, quasi nihil despíciet eam.
℟. Deo grátias.

Español


Cant 3:2-5; 8:6-7
Me levantaré y daré vueltas a la ciudad por calles y plazas; buscaré a quien ama mi corazón. Lo he buscado, mas no lo he hallado. Han topado conmigo los centinelas que hacen la ronda de la ciudad. ¿No habéis visto al amado de mi corazón? Apenas los habia pasado, me encontré al que mi corazón ama. He asido de él y no lo soltaré hasta haberle hecho entrar en la casa de mi madre y en la alcoba de la que me dio a luz. Os conjuro, hijas de Jerusalén, por las gacelas y los ciervos de los campos, que no despertéis ni desveléis a mi amada, hasta que ella quiera. Ponme como sello sobre tu corazón, como sello sobre tu brazo; porque el amor es fuerte como la muerte, su ardor, insaciable como el sheol sus dardos son dardos de fuego y sus llamas, llamas divinas. Las aguas caudalosas no podrían extinguir el amor, ni los ríos arrebatarlo. Quien quisiera comprarlo al precio de todos sus bienes, no merecería otra cosa más que desprecio.
℟. Demos gracias a Dios.
GradualPs 44:8

Latín


Ps 44:8
Dilexísti iustítiam, et odísti iniquitátem.
℣. Proptérea unxit te Deus, Deus tuus, óleo lætítiæ.
Allelúia, allelúia.
Ps 44:3
Diffúsa est grátia in lábiis tuis: proptérea benedíxit te Deus in ætérnum. Allelúia.

Español


Salm. 44:8
Has amado la justicia y odiado la iniquidad.
℣. Y Dios, el Dios tuyo, te ha ungido con óleo de alegría.
Aleluya, Aleluya.
Salm. 44:3
Difundida se halla la gracia en tus labios; por eso te ha bendecido Dios para siempre, por los siglos de los siglos. Aleluya.
EvangelioLuc 7:36-50

Latín

Sequéntia + sancti Evangélii secúndum Lucam
℟. Glória tibi, Dómine.
Luc 7:36-50
In illo témpore: Rogábat Iesum quidam de pharisǽis, ut manducáret cum illo. Et ingréssus domum pharisǽi, discúbuit. Et ecce múlier, quæ erat in civitáte peccátrix, ut cognóvit, quod accubuísset in domo pharisǽi, áttulit alabástrum unguénti: et stans retro secus pedes eius, lácrimis cœpit rigáre pedes eius, et capíllis cápitis sui tergébat, et osculabátur pedes eius, et unguénto ungébat. Videns autem pharisǽus, qui vocáverat eum, ait intra se, dicens: Hic si esset Prophéta, sciret útique, quæ et qualis est múlier, quæ tangit eum: quia peccátrix est. Et respóndens Iesus, dixit ad illum: Simon, hábeo tibi áliquid dícere. At ille ait: Magíster, dic. Duo debitóres erant cuidam fœneratóri: unus debébat denários quingéntos, et álius quinquagínta. Non habéntibus illis, unde rédderent, donávit utrísque. Quis ergo eum plus díligit? Respóndens Simon, dixit: Æstimo, quia is, cui plus donávit. At ille dixit ei: Recte iudicásti. Et convérsus ad mulíerem, dixit Simóni: Vides hanc mulíerem? Intrávi in domum tuam, aquam pédibus meis non dedísti: hæc autem lácrimis rigávit pedes meos et capíllis suis tersit. Osculum mihi non dedísti: hæc autem, ex quo intrávit, non cessávit osculári pedes meos. Oleo caput meum non unxísti: hæc autem unguénto unxit pedes meos. Propter quod dico tibi: Remittúntur ei peccáta multa, quóniam diléxit multum. Cui autem minus dimíttitur, minus díligit. Dixit autem ad illam: Remittúntur tibi peccáta. Et cœpérunt, qui simul accumbébant, dícere intra se: Quis est hic, qui étiam peccáta dimíttit? Dixit autem ad mulíerem: Fides tua te salvam fecit: vade in pace.

Español

Continuación del + santo Evangelio Según San Lucas.
℟. Gloria a Ti, Señor.
Luc 7:36-50
En aquel tiempo: Un fariseo rogaba a Jesús que fuese a comer con él. Y habiendo entrado en la casa del fariseo, se puso a la mesa. Y una mujer conocida en la ciudad como pecadora, cuando supo que había venido a comer a casa del fariseo, trajo un vaso de alabastro, lleno de ungüento, y arrimándose por detrás a sus pies, comenzó a regarlos con lágrimas; y los enjugaba con sus propios cabellos. y los besaba y derramaba sobre ellos el ungüento. Cuando esto vio el fariseo que le había convidado, dijo entre sí: Si este hombre fuera profeta, bien conocería quién y qué tal mujer es ésta que le toca; porque es pecadora. Y respondiendo Jesús, le dijo: Simón, quiero decirte una cosa. Él respondió: Maestro, dila. Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta. Mas, no teniendo con qué pagarle, perdonó la deuda a entrambos. Pues ¿cuál de los dos le amará más? Respondió Simón: Opino que aquél a quien más perdonó. Jesús le dijo: Muy bien pensado. Y volviéndose a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para lavar los pies; más ésta, con sus lágrimas, ha bañado mis pies y los ha enjugado con sus cabellos. Tú no me diste el ósculo; pero ésta, desde que entró, no ha cesado de besar mis pies. Tú no ungiste mi cabeza con óleo; más ésta ha derramado sus perfumes sobre mis pies. Por lo cual te digo: Le son perdonados sus muchos pecados, porque ha amado mucho. Pues al que menos se perdona, menos ama. Luego dijo a la mujer: ¡Perdonados te son tus pecados! Y los convidados, comenzaron a decir interiormente: ¿Quién es éste, que también los pecados perdonan? Mas dijo a la mujer: ¡Tu fe te ha salvado; vete en paz!
OfertorioPs 44:10

Latín

Orémus.
Ps 44:10
Fíliæ regum in honóre tuo, ástitit regína a dextris tuis in vestítu deauráto, circúmdata varietáte.

Español

Oremos.
Salm. 44:10
Hijas de reyes vienen a tu encuentro; a tu diestra está la reina ataviada de brocados y tejidos rozagantes. .
Secreta

Latín

Múnera nostra, quǽsumus. Dómine, beátæ Maríæ Magdalénæ gloriósa mérita tibi reddant accépta: cuius oblatiónis obséquium unigénitus Fílius tuus cleménter suscépit impénsum:
Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.

Español

Te suplicamos, Señor, que te sean gratas nuestras ofrendas por los gloriosos méritos de santa María Magdalena, de la que tu hijo unigénito aceptó bondadoso el obsequio de su generosa ofrenda:
Que vive y reina en unión del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
ComuniónPs 118:121

Latín


Ps 118:121; 118:122; 118:128
Feci iudícium et iustítiam, Dómine, non calumniéntur mihi supérbi: ad ómnia mandáta tua dirigébar, omnem viam iniquitátis ódio hábui.

Español


Salm. 118:121,122,128
He practicado la rectitud y la justicia; que no me opriman, Señor, los soberbios; he procedido según todos tus preceptos y aborrezco todo camino de maldad.
Poscomunión

Latín

Orémus.
Sumpto, quǽsumus, Dómine, único ac salutári remédio, Córpore et Sánguine tuo pretióso: ab ómnibus malis, sanctæ Maríæ Magdalénæ patrocíniis, eruámur:
Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.

Español

Oremos.
Habiendo recibido el único remedio de salvación, tu cuerpo y sangre preciosos, podamos, Señor, por el patrocinio de santa María Magdalena, vemos libres de todos los males.
Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
℟. Amén.

Textos del Vetus Ordo: Divinum Officium

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