22 de octubre
Jueves después del 21º domingo después de Pentecostés
Jueves después del XXI Domingo después de Pentecostés
Hoy, según el calendario romano tradicional de 1962 (Vetus Ordo), la Iglesia celebra una feria litúrgica, concretamente el Jueves después del XXI Domingo después de Pentecostés. Este periodo se sitúa en el llamado Tiempo después de Pentecostés, una parte del año litúrgico dedicada a profundizar en los frutos de la venida del Espíritu Santo y en el crecimiento constante de la vida cristiana ordinaria. Estas ferias (días litúrgicos sin una memoria especial de santo o fiesta mayor) nos invitan a vivir la cotidianidad con fidelidad, destacando la importancia de la oración, el trabajo diario y la meditación de la Palabra de Dios. El color litúrgico verde expresa la esperanza y el crecimiento espiritual en cada jornada. En estos días, la liturgia propone las lecturas y oraciones del domingo anterior, permitiendo así asimilar su mensaje y nutrirse espiritualmente durante la semana. El mantenimiento de estas ferias en el calendario tradicional subraya una espiritualidad centrada en la perseverancia y la sencillez, favoreciendo el silencio y la interiorización que prepara al fiel para las grandes festividades. Por tanto, hoy es un día de vida litúrgica sencilla y oración constante, marcado por el ritmo tranquilo del año eclesiástico según la tradición romana.
Enlace permanente
Haz una pregunta sobre la fiesta del día
Preguntas sobre Jueves después del 21º domingo después de Pentecostés (Vetus Ordo Missae)
La jornada litúrgica
IntroitoPs 118:1
Latín
Esth 13:9; 13:10-11
In voluntáte tua, Dómine, univérsa sunt pósita, et non est, qui possit resístere voluntáti tuæ: tu enim fecísti ómnia, cœlum et terram et univérsa, quæ cœli ámbitu continéntur: Dominus universórum tu es
Ps 118:1
Beáti immaculáti in via: qui ámbulant in lege Dómini.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
In voluntáte tua, Dómine, univérsa sunt pósita, et non est, qui possit resístere voluntáti tuæ: tu enim fecísti ómnia, cœlum et terram et univérsa, quæ cœli ámbitu continéntur: Dominus universórum tu es.
Español
Est 13:9-11
Todo está en tus manos, Señor, y no hay quien pueda resistir a tu poder; tú lo has creado todo, el cielo y la tierra y cuanto en ellos se contiene. Tú eres Señor de todo.
Ps 118:1
Dichosos los limpios de corazón; los que andan por el camino de la ley de Dios.
℣. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Todo está en tus manos, Señor, y no hay quien pueda resistir a tu poder; tú lo has creado todo, el cielo y la tierra y cuanto en ellos se contiene. Tú eres Señor de todo.
Colecta
Latín
Famíliam tuam, quǽsumus, Dómine, contínua pietáte custódi: ut a cunctis adversitátibus, te protegénte, sit líbera, et in bonis áctibus tuo nómini sit devóta.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Te suplicamos, Señor, que guardes con perpetua clemencia a tu familia, a fin de que, con tu protección, se vea libre de todo mal, y te sirva santamente.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Lectura
Latín
Lectio Epistolæ beáti Pauli Apóstoli ad Ephésios
Ephes 6:10-17
Fratres: Confortámini in Dómino et in poténtia virtútis eius. Indúite vos armatúram Dei, ut póssitis stare advérsus insídias diáboli. Quóniam non est nobis colluctátio advérsus carnem et sánguinem: sed advérsus príncipes et potestátes, advérsus mundi rectóres tenebrárum harum, contra spirituália nequítiæ, in cœléstibus. Proptérea accípite armatúram Dei, ut póssitis resístere in die malo et in ómnibus perfécti stare. State ergo succíncti lumbos vestros in veritáte, et indúti lorícam iustítiæ, et calceáti pedes in præparatióne Evangélii pacis: in ómnibus suméntes scutum fídei, in quo póssitis ómnia tela nequíssimi ígnea exstínguere: et gáleam salútis assúmite: et gládium spíritus, quod est verbum Dei.
℟. Deo grátias.
Español
Lección de la carta del Apóstol san Pablo a los Efesios
Ef 6:10-17
Hermanos: Buscad vuestra fuerza en el Señor y en su invencible poder. Poneos las armas de Dios, para poder afrontar las asechanzas del diablo, porque nuestra lucha no es contra hombres de carne y hueso sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo de tinieblas, contra los espíritus malignos del aire. Por eso, tomad las armas de Dios para poder resistir en el día malo y manteneros firmes después de haber superado todas las pruebas. Estad firmes; ceñid la cintura con la verdad, y revestid la coraza de la justicia; calzad los pies con la prontitud para el evangelio de la paz. Embrazad el escudo de la fe, donde se apagarán las flechas incendiarias del maligno. Poneos el casco de la salvación y empuñad la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.
℟. Demos gracias a Dios.
GradualPs 89:1-2
Latín
Ps 89:1-2
Dómine, refúgium factus es nobis, a generatióne et progénie.
℣. Priúsquam montes fíerent aut formarétur terra et orbis: a sǽculo et usque in sǽculum tu es, Deus.
Allelúia, allelúia.
Ps 113:1
In éxitu Israël de Ægýpto, domus Iacob de pópulo bárbaro. Allelúia.
Español
Ps 89:1-2
Señor, tú has sido nuestro baluarte, de generación en generación.
℣. Antes de engendrarse los montes, antes de nacer el orbe de la tierra, de eternidad a eternidad tú existes, oh Dios.
Aleluya, aleluya.
Ps 113:1
Cuando Israel salió de Egipto, los hijos de Jacob de un pueblo extranjero. Aleluya.
EvangelioMatt 18:23-35
Latín
℟. Glória tibi, Dómine.
Matt 18:23-35
In illo témpore: Dixit Iesus discípulis suis parábolam hanc: Assimilátum est regnum cœlórum hómini regi, qui vóluit ratiónem pónere cum servis suis. Et cum cœpísset ratiónem pónere, oblátus est ei unus, qui debébat ei decem mília talénta. Cum autem non habéret, unde rédderet, iussit eum dóminus eius venúmdari et uxórem eius et fílios et ómnia, quæ habébat, et reddi. Prócidens autem servus ille, orábat eum, dicens: Patiéntiam habe in me, et ómnia reddam tibi. Misértus autem dóminus servi illíus, dimísit eum et débitum dimísit ei. Egréssus autem servus ille, invénit unum de consérvis suis, qui debébat ei centum denários: et tenens suffocábat eum, dicens: Redde, quod debes. Et prócidens consérvus eius, rogábat eum, dicens: Patiéntiam habe in me, et ómnia reddam tibi. Ille autem nóluit: sed ábiit, et misit eum in cárcerem, donec rédderet débitum. Vidéntes autem consérvi eius, quæ fiébant, contristáti sunt valde: et venérunt et narravérunt dómino suo ómnia, quæ facta fúerant. Tunc vocávit illum dóminus suus: et ait illi: Serve nequam, omne débitum dimísi tibi, quóniam rogásti me: nonne ergo opórtuit et te miseréri consérvi tui, sicut et ego tui misértus sum? Et irátus dóminus eius, trádidit eum tortóribus, quoadúsque rédderet univérsum débitum. Sic et Pater meus cœléstis fáciet vobis, si non remiséritis unusquísque fratri suo de córdibus vestris.
Español
℟. Gloria a Ti, Señor.
Mt 18:23-35
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: Se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”. Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: “Págame lo que me debes”. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”. Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».
OfertorioJob 1:1
Latín
Iob 1.1
Vir erat in terra Hus, nómine Iob: simplex et rectus ac timens Deum: quem Satan pétiit ut tentáret: et data est ei potéstas a Dómino in facultátes et in carnem eius: perdidítque omnem substántiam ipsíus et fílios: carnem quoque eius gravi úlcere vulnerávit.
Español
Job 1:1
Había en el País de Hus, en Idumea, un hombre llamado Job, hombre sencillo, recto y temeroso de Dios, al cual pidió Satanás para tentarle, y Dios le dio poder de dañarlo en sus bienes y en su carne. Perdió Job todos sus bienes y sus hijos, viendo sus carnes llagadas de graves úlceras.
Secreta
Latín
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
ComuniónPs 118:81
Latín
Ps 118:81; 118:84; 118:86
In salutári tuo ánima mea, et in verbum tuum sperávi: quando fácies de persequéntibus me iudícium? iníqui persecúti sunt me, ádiuva me, Dómine, Deus meus.
Español
Ps 118:81; 118:84; 118:86
Mi alma ha esperado en ti, Salvador mío, y en tu palabra. ¿Cuándo harás justicia contra mis perseguidores? Los malvados me persiguen; ayúdame, Señor y Dios mío.
Poscomunión
Latín
Immortalitátis alimóniam consecúti, quǽsumus, Dómine: ut, quod ore percépimus, pura mente sectémur.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Después de recibir, Señor, el sustento que da la inmortalidad, te rogamos que lo que hemos tomado lo sigamos con pureza de corazón.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Textos del Vetus Ordo: Divinum Officium