23 de noviembre
San Clemente I, papa y mártir
Lunes, 34ª semana del Tiempo Ordinario — Año par
San Clemente I fue uno de los primeros papas de la Iglesia, figurando tradicionalmente como el cuarto sucesor de san Pedro en Roma, en torno a finales del siglo I. Se le atribuye una célebre carta a la comunidad cristiana de Corinto, considerada uno de los documentos cristianos más antiguos fuera del Nuevo Testamento, en la que anima a la unidad y la caridad, insistiendo en la obediencia y la armonía en la Iglesia.
La vida de Clemente está rodeada de elementos históricos y legendarios: de hecho, no hay certeza absoluta sobre los detalles de su vida y martirio, aunque la tradición sostiene que fue deportado y ejecutado por confesar la fe cristiana. El testimonio de su carta reveló una profunda preocupación pastoral y eclesial, mostrando ya desde los primeros siglos el papel del obispo de Roma como referente para la comunión y la disciplina en la Iglesia universal. Su intercesión es especialmente invocada para pedir fidelidad y fortaleza en el testimonio de la fe.
La Iglesia celebra a san Clemente I para recordar los orígenes apostólicos de su misión y la continuidad de la fe a través de los siglos. Su vida y escritos nos llaman a mantener la unidad y la paz en la Iglesia, perseverando incluso en medio de las dificultades, y a reconocer la importancia de la comunión con el sucesor de Pedro.
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Preguntas sobre San Clemente I, papa y mártir (Novus Ordo Missae)
La jornada litúrgica
Lecturas de la Misa
LecturaAp 14, 1-3.4b-5
Yo, Juan,
vi:
y he aquí que el Cordero estaba de pie sobre el monte Sion,
y con él los ciento cuarenta y cuatro mil
que llevan escrito en sus frentes
el nombre del Cordero y el de su Padre.
Y oí una voz que venía del cielo
como la voz de grandes aguas
o como un fuerte trueno;
pero aquella voz que yo oía
era también como la de arpistas
que cantan y se acompañan con su arpa.
Ellos cantan un cántico nuevo delante del Trono,
y delante de los cuatro Seres Vivientes y de los Ancianos.
Nadie podía aprender ese cántico
sino los ciento cuarenta y cuatro mil,
aquellos que fueron rescatados y retirados de la tierra.
Ellos siguen al Cordero dondequiera que va;
ellos fueron tomados de entre los hombres,
comprados como primicia para Dios y para el Cordero.
En su boca no se encontró mentira;
son intachables.
– Palabra del Señor.
SalmoPs 23 (24), 1-2, 3-4ab, 5-6
Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el mundo y todos sus habitantes;
él la fundó sobre los mares
y la afirmó sobre las corrientes.
¿Quién puede subir al monte del Señor
y estar en su recinto santo?
El de manos inocentes y corazón puro,
que no entrega su alma a los ídolos.
Él recibirá la bendición del Señor,
y la justicia de Dios su Salvador.
¡Así es la generación de los que lo buscan!
¡Así es Jacob, quien busca tu rostro!
EvangelioLc 21, 1-4
En aquel tiempo,
como Jesús enseñaba en el Templo,
alzando la mirada, vio a los ricos
que depositaban sus ofrendas en el Tesoro.
Vio también a una viuda pobre
echar allí dos moneditas.
Entonces dijo:
« En verdad les digo:
esta viuda pobre ha dado más que todos los demás.
Porque todos esos han dado de lo que les sobra,
pero ella, de su pobreza,
dio todo lo que tenía para vivir.»
– Palabra del Señor.
Textos litúrgicos: © AELF — aelf.org