24 de julio
San Charbel Makhlouf, presbítero
Viernes, 16ª semana del Tiempo Ordinario
San Charbel Makhlouf, sacerdote maronita del Líbano, fue conocido por su profunda vida de oración y retiro. Nació en una pequeña aldea del norte libanés y, después de formarse en varios monasterios, abrazó la vida eremítica. Durante casi veintitrés años vivió aislado, dedicado a la adoración, la penitencia y el trabajo manual, convirtiéndose en ejemplo de humildad y entrega total a Dios. Su reputación de santidad comenzó a difundirse tras su muerte, especialmente por la multitud de milagros atribuidos a su intercesión y por fenómenos místicos relacionados con su cuerpo incorrupto.
San Charbel es venerado no sólo en Oriente, sino en el mundo entero, como puente espiritual entre los cristianos de Occidente y Oriente. Su memoria subraya la importancia del silencio, la ascesis y la confianza absoluta en Dios. La Iglesia celebra esta memoria por el testimonio de vida radical y la inspiración que su ejemplo continúa ofreciendo a los fieles, invitando a buscar la unión con Cristo en la oración y el sacrificio personal.
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Preguntas sobre San Charbel Makhlouf, presbítero (Novus Ordo Missae)
La jornada litúrgica
Lecturas de la Misa
Primera lecturaJr 3, 14-17
Vuelvan, hijos rebeldes – oráculo del Señor –;
ya que yo soy su Señor.
Voy a tomarlos, uno de cada ciudad, dos de cada clan,
y los haré venir a Sion.
Les daré pastores según mi corazón:
ellos los guiarán con ciencia e inteligencia.
Cuando se hayan multiplicado,
cuando hayan crecido en el país,
en aquellos días – oráculo del Señor –,
ya no se dirá más “Arca de la Alianza del Señor”,
ya no se recordará más el Arca,
no se vendrá a la memoria,
ni se preocuparán más por ella,
ni se hará otra igual.
En aquel tiempo,
Jerusalén será llamada “Trono del Señor”.
Todas las naciones acudirán a ella,
al nombre del Señor, en Jerusalén;
ye no seguirán más los malos impulsos
de su corazón obstinado.
– Palabra del Señor.
CánticoJr 31, 10, 11-12ab, 13
¡Escuchen, naciones, la palabra del Señor!
Anuncien en las islas lejanas:
« El que dispersó a Israel lo reúne,
lo cuida como un pastor a su rebaño.
« El Señor ha liberado a Jacob,
lo ha rescatado de manos más fuertes.
Llegan, gritando de alegría, a las alturas de Sion:
acuden a los bienes del Señor.
« La joven se alegra, danza;
¡jóvenes y ancianos, todos juntos!
Yo cambio su luto en alegría,
los alegro, los consuelo después del dolor.»
EvangelioMt 13, 18-23
En aquel tiempo,
Jesús decía a sus discípulos:
« Escuchen lo que significa la parábola del sembrador.
Cuando alguien oye la Palabra del Reino pero no la entiende,
el Maligno viene
y arrebata lo que fue sembrado en su corazón:
ésa es la semilla sembrada al borde del camino.
El que recibe la semilla en terreno pedregoso,
és el que escucha la Palabra
y la recibe enseguida con alegría;
pero no tiene raíces en sí mismo,
es inconstante:
y cuando viene la dificultad o la persecución a causa de la Palabra,
enseguida tropieza.
El que recibe la semilla entre espinos,
és el que escucha la Palabra;
pero la preocupación del mundo y la seducción de las riquezas
asfixian la Palabra,
y esta no da fruto.
El que recibe la semilla en buena tierra,
és el que escucha la Palabra y la entiende:
da fruto
ya sea ciento, sesenta o treinta por uno.»
– Palabra del Señor.
Textos litúrgicos: © AELF — aelf.org
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