25 de agosto
San Luis, confesor
Martes después del 13º domingo después de Pentecostés
Hoy, el calendario tradicional romano de 1962 celebra la fiesta de San Luis, rey de Francia y confesor. Nacido en 1214 y coronado en 1226, San Luis IX fue uno de los monarcas cristianos más ejemplares de la Edad Media, gobernando con justicia, profunda fe y caridad. Gobernó Francia en una época de esplendor y también de desafíos, destacando por su compromiso con la fe católica, su apoyo a las instituciones eclesiásticas y su vida personal marcada por la piedad y el servicio a los pobres. San Luis es recordado especialmente por organizar dos Cruzadas con el deseo de proteger la Tierra Santa y los cristianos en Oriente, así como por su sentido de la justicia, estableciendo tribunales y leyes en conformidad con los principios cristianos. Como rey y padre de familia numerosa, vivió con humildad y dedicación a la oración, llegando incluso a convertirse en modelo de gobernante cristiano tanto para los laicos como para los jefes de Estado.
El calendario tradicional otorga a San Luis el rango de fiesta de tercera clase, en el día 25 de agosto, fecha asociada con su muerte, ocurrida en 1270 durante la Octava Cruzada. La Iglesia lo honra no sólo por su realeza, sino por su ejemplo de santidad laical, promoviendo la caridad y la justicia en la vida pública y personal. Esta celebración subraya la posibilidad de alcanzar la santidad en cualquier estado de vida, incluso en las responsabilidades temporales del poder civil. Su canonización en 1297 por el Papa Bonifacio VIII ratificó la devoción universal al santo rey, cuyo ejemplo sigue inspirando a los cristianos. En la liturgia tradicional, su figura recuerda la perfecta armonía entre la autoridad terrenal y la sumisión humilde a Cristo, modelo para todos los que sirven en cargos públicos o ejercen autoridad familiar o social.
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Preguntas sobre San Luis, confesor (Vetus Ordo Missae)
Particularidades locales
- Francia — San Luis
La jornada litúrgica
IntroitoPs 36:30-31
Latín
Ps 36:30-31
Os iusti meditábitur sapiéntiam, et lingua eius loquétur iudícium: lex Dei eius in corde ipsíus.
Ps 36:1
Noli æmulári in malignántibus: neque zeláveris faciéntes iniquitátem.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
Os iusti meditábitur sapiéntiam, et lingua eius loquétur iudícium: lex Dei eius in corde ipsíus.
Español
Ps 36:30-31
La boca del justo derrama sabiduría, y su lengua expresa la justicia; la ley de Dios está en su corazón.
Ps 36:1
No te irrites a la vista de los malvados, ni envidies a los que obran la maldad.
℣. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
La boca del justo derrama sabiduría, y su lengua expresa la justicia; la ley de Dios está en su corazón.
Colecta
Latín
Deus, qui beátum Ludovícum Confessórem tuum de terréno regno ad cœléstis regni glóriam transtulísti: eius, quǽsumus, méritis et intercessióne; Regis regum Iesu Christi, Fílii tui, fácias nos esse consórtes:
Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
¡Oh Dios!, que has hecho pasar a tu confesor San Luis del reino terreno a la gloria del reino celestial; te suplicamos que, por sus méritos e intercesión, nos asocies a la gloria del Rey de los reyes, Jesucristo, tu Hijo:
Que vive y reina en unión del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
LecturaSap 10:10-14
Latín
Léctio libri Sapiéntiæ
Sap 10:10-14
Iustum dedúxit Dóminus per vias rectas, et ostendit illi regnum Dei, et dedit illi sciéntiam sanctórum: honestávit illum in labóribus, et complévit labores illíus. In fraude circumveniéntium illum áffuit illi, et honéstum fecit illum. Custodívit illum ab inimícis, et a seductóribus tutávit illum, et certámen forte dedit illi, ut vínceret et sciret, quóniam ómnium poténtior est sapiéntia. Hæc vénditum iustum non derelíquit, sed a peccatóribus liberávit eum: descendítque cum illo in fóveam, et in vínculis non derelíquit illum, donec afférret illi sceptrum regni, et poténtiam advérsus eos, qui eum deprimébant: et mendáces osténdit, qui maculavérunt illum, et dedit illi claritátem ætérnam, Dóminus, Deus noster.
℟. Deo grátias.
Español
Lectura del libro de la Sabiduría
Sab 10:10-14
Condujo et Señor al justo por caminos derechos, su sabiduría le mostrá el reino
de Dios, y le dio la ciencia de las cosas santas; le hizo salir con bien de sus duros trabajos e hizo fructificar sus labores. Le protegió contra la avaricia de sus opresores y le proporcionó riquezas. Le guardó de sus enemigos y lo resguardó de los que le ponian asechanzas y tras dura lucha le otorgó el galardón, para que conociese que la piedad es más fuerte que todo. No abandonó al justo vendido, antes lo libró del pecado, descendió con él al calabozo y no le desempará en las cadenas, hasta que le proporcionó el cetro real y señorío sobre sus tiranos, hasta que sacó mentirosos a los que le denigraban y
que el Señor nuestro Dios le dio una gloria eterna.
℟. Demos gracias a Dios.
GradualPs 91:3
Latín
Ps 91:13; 91:14
Iustus ut palma florébit: sicut cedrus Líbani multiplicábitur in domo Dómini.
Ps 91:3
Ad annuntiándum mane misericórdiam tuam, et veritátem tuam per noctem. Allelúia, allelúia
Ia 1:12
Beátus vir, qui suffert tentatiónem: quóniam, cum probátus fúerit, accípiet corónam vitæ. Allelúia.
Español
Ps 91:13-14
El justo crece como la palma, y cual cedro del Libano se eleva en la casa del Señor.
Ps 91:3
℣. Para anunciar desde por la mañana tu misericordia, y tu lealtad hasta por la noche. Aleluya, aleluya.
Santiago 1:12
℣. Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque, una vez probado, recibirá la corona de vida. Aleluya.
EvangelioLuc 19:12-26
Latín
℟. Glória tibi, Dómine.
Luc 19:12-26
In illo témpore: Dixit Iesus discípulis suis parábolam hanc: Homo quidam nóbilis ábiit in regionem longínquam accípere sibi regnum, et revérti. Vocátis autem decem servis suis, dedit eis decem mnas, et ait ad illos: Negotiámini, dum vénio. Cives autem eius óderant eum: et misérunt legatiónem post illum, dicéntes: Nólumus hunc regnáre super nos. Et factum est, ut redíret accépto regno: et iussit vocári servos, quibus dedit pecúniam, ut sciret, quantum quisque negotiátus esset. Venit autem primus, dicens: Dómine, mna tua decem mnas acquisívit. Et ait illi: Euge, bone serve, quia in módico fuísti fidélis, eris potestátem habens super decem civitátes. Et alter venit, dicens: Dómine, mna tua fecit quinque mnas. Et huic ait: Et tu esto super quinque civitátes. Et alter venit, dicens: Dómine, ecce mna tua, quam hábui repósitam in sudário: tímui enim te, quia homo austérus es: tollis, quod non posuísti, et metis, quod non seminásti. Dicit ei: De ore tuo te iúdico, serve nequam. Sciébas, quod ego homo austérus sum, tollens, quod non pósui, et metens, quod non seminávi: et quare non dedísti pecúniam meam ad mensam, ut ego véniens cum usúris útique exegíssem illam? Et astántibus dixit: Auferte ab illo mnam et date illi, qui decem mnas habet. Et dixérunt ei: Dómine, habet decem mnas. Dico autem vobis: Quia omni habénti dábitur, et abundábit: ab eo autem, qui non habet, et, quod habet, auferétur ab eo.
Español
℟. Gloria a Ti, Señor.
Lc 19:12-26
En aquel tiempo, propuso Jesús a sus discípulos esta parábola Un hombre noble partió para una región lejana, a fin de tomar posesión del reino y volver luego. Llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: Negociad mientras vuelvo. Pero sus conciudadanos lo aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que este reine sobre nosotros. Y aconteció que, vuelto él, después de recibido el reino, mandó llamar a los siervos a quienes había dado el dinero, para saber lo que cada cual le había hecho producir. Presentóse el primero y dijo: Señor, tu mina ha producido diez minas. Y él: Está bien, siervo bueno, ya que en lo poco has sido fiel, recibe el gobierno de diez ciudades. Y vino el segundo diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. Y también a éste dijo: También tú gobierna sobre cinco ciudades. Y vino otro y dijo: Señor, he aquí tu mina; la he tenido guardada en un pañuelo, porque tenia miedo de ti, que eres hombre exigente; tomas lo que no has puesto y siegas lo que no has sembrado. Entonces él le dijo: Siervo malo, por tus propias palabras te juzgo. Sabías que yo era hombre exigente, que tomo lo que no he puesto en depósito y siego lo que no he sembrado, ¿por qué, pues, no has puesto mi dinero en el banco, para que al volver lo hubiera cobrado con los intereses? Y dijo a los presentes: Quitadle la mina, y dádsela al que tiene diez minas. Y ellos le dijeron: Señor, ya tiene diez minas. Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.
OfertorioPs 88:25
Latín
Ps 88:25
Véritas mea et misericórdia mea cum ipso: et in nómine meo exaltábitur cornu eius.
Español
Ps 88:25
Mi lealtad y mi gracia son con el justo; y en mi nombre se hará grande su poderío.
Secreta
Latín
Per eúndem Dóminum nostrum Iesum Christum Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
ComuniónMatt 24:46-47
Latín
Matt 24:46-47
Beátus servus, quem, cum vénerit dóminus, invénerit vigilántem: amen, dico vobis, super ómnia bona sua constítuet eum.
Español
Mt 24:46-47
Dichoso el siervo a quien cuando venga su Señor lo halle velando; en verdad os digo que le encomendará el gobierno de todos sus bienes.
Poscomunión
Latín
Deus, qui beátum Confessórem tuum Ludovícum mirificásti in terris, et gloriósum in cœlis fecísti: eúndem, quǽsumus, Ecclésiæ tuæ constítue defensórem.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
¡Oh Dios!, que has hecho a tu confesor Luis ilustre en la tierra y glorioso en los cielos, dígnate, te rogamos, hacerle defensor de tu Iglesia.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Textos del Vetus Ordo: Divinum Officium