6 de octubre
San Bruno
Martes después del 19º domingo después de Pentecostés
Hoy, según el calendario romano tradicional de 1962, la Iglesia celebra la fiesta de San Bruno, confesor. San Bruno nació en Colonia (Alemania) hacia el año 1030 y se distinguió desde joven por su inteligencia y piedad. Tras completar sus estudios en Reims y ser ordenado sacerdote, se destacó como maestro y canónigo, hasta que decidió retirarse del mundo en busca de una vida de mayor austeridad y contemplación. Junto con algunos compañeros, fundó hacia 1084 la Gran Cartuja en la región de Grenoble, estableciendo así la Orden de los Cartujos, una de las formas más estrictas de vida monástica que combina la soledad eremítica con ciertos elementos de vida comunitaria.
La espiritualidad de San Bruno se caracteriza por la búsqueda del silencio, la soledad y la oración incesante, buscando siempre la unión profunda con Dios. Aunque fue llamado por el Papa Urbano II, antiguo discípulo suyo, para colaborar en la reforma de la Iglesia, Bruno evitó cargos y honores eclesiásticos, rechazando incluso el arzobispado de Reggio. Pasó sus últimos años en una soledad comparable a la del desierto, dedicándose plenamente a la contemplación y muriendo en Calabria en 1101.
El calendario tradicional venera a San Bruno el 6 de octubre, fecha cercana a su muerte; su fiesta subraya la importancia de la vida contemplativa en la tradición católica, como fuente de renovación espiritual para toda la Iglesia. La memoria de San Bruno invita a los fieles a valorar el silencio, la oración y el desprendimiento del mundo, recordando la riqueza espiritual que aporta la vida monástica a la comunidad eclesial. Esta es la fiesta de San Bruno según el calendario romano tradicional (1962), celebrada como rito de tercera clase y con el color blanco, propio de los confesores no mártires.
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Preguntas sobre San Bruno (Vetus Ordo Missae)
La jornada litúrgica
IntroitoPs 36:30-31
Latín
Ps 36:30-31
Os iusti meditábitur sapiéntiam, et lingua eius loquétur iudícium: lex Dei eius in corde ipsíus.
Ps 36:1
Noli æmulári in malignántibus: neque zeláveris faciéntes iniquitátem.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
Os iusti meditábitur sapiéntiam, et lingua eius loquétur iudícium: lex Dei eius in corde ipsíus.
Español
Ps 36:30-31
La boca del justo derrama sabiduría, y su lengua expresa la justicia; la ley de Dios está en su corazón.
Ps 36:1
No te irrites a la vista de los malvados, ni envidies a los que obran la maldad.
℣. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
La boca del justo derrama sabiduría, y su lengua expresa la justicia; la ley de Dios está en su corazón.
Colecta
Latín
Sancti Brunónis Confessóris tui, quǽsumus, Dómine, intercessiónibus adiuvémur: ut, qui maiestátem tuam gráviter delinquéndo offéndimus, eius méritis et précibus, nostrórum delictórum véniam consequámur.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Te rogamos, Señor, que seamos ayudados por la intercesión de tu confesor San Bruno; para que cuantos hemos ofendido gravemente a tu Majestad con nuestros delitos, consigamos por sus méritos y preces el perdón de nuestros pecados.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
LecturaEccli 31:8-11
Latín
Léctio libri Sapiéntiæ
Eccli 31:8-11
Beátus vir, qui invéntus est sine mácula, et qui post aurum non ábiit, nec sperávit in pecúnia et thesáuris. Quis est hic, et laudábimus eum? fecit enim mirabília in vita sua. Qui probátus est in illo, et perféctus est, erit illi glória ætérna: qui potuit tránsgredi, et non est transgréssus: fácere mala, et non fecit: ídeo stabilíta sunt bona illíus in Dómino, et eleemósynas illíus enarrábit omnis ecclésia sanctórum.
℟. Deo grátias.
Español
Lectura del libro del Eclesiástico
Eccli 31:8-11
Dichoso el hombre que es hallado sin tacha, que no ha andado tras el oro, ni ha puesto su esperanza en el dinero y en los tesoros. ¿Quién es éste, para que le felicitemos? Porque ha obrado maravillas en su vida. Ha sido tentado por el oro y ha permanecido íntegro; ello será su honor eterno; pudo transgredir la ley y no la transgredió; hacer el mal, y no lo hizo; por eso sus biens serán asegurados en el Señor, y toda la asamblea de los santos publicará sus limosnas.
℟. Demos gracias a Dios.
GradualPs 91:3
Latín
Ps 91:13; 91:14
Iustus ut palma florébit: sicut cedrus Líbani multiplicábitur in domo Dómini.
Ps 91:3
Ad annuntiándum mane misericórdiam tuam, et veritátem tuam per noctem. Allelúia, allelúia
Ia 1:12
Beátus vir, qui suffert tentatiónem: quóniam, cum probátus fúerit, accípiet corónam vitæ. Allelúia.
Español
Ps 91:13-14
El justo crece como la palma, y cual cedro del Libano se eleva en la casa del Señor.
Ps 91:3
℣. Para anunciar desde por la mañana tu misericordia, y tu lealtad hasta por la noche. Aleluya, aleluya.
Santiago 1:12
℣. Dichoso el hombre que soporta la prueba, porque, una vez probado, recibirá la corona de vida. Aleluya.
EvangelioLuc 12:35-40
Latín
℟. Glória tibi, Dómine.
Luc 12:35-40
In illo témpore: Dixit Iesus discípulis suis: Sint lumbi vestri præcíncti, et lucernæ ardéntes in mánibus vestris, et vos símiles homínibus exspectántibus dóminum suum, quando revertátur a núptiis: ut, cum vénerit et pulsáverit, conféstim apériant ei. Beáti servi illi, quos, cum vénerit dóminus, invénerit vigilántes: amen, dico vobis, quod præcínget se, et fáciet illos discúmbere, et tránsiens ministrábit illis. Et si vénerit in secúnda vigília, et si in tértia vigília vénerit, et ita invénerit, beáti sunt servi illi. Hoc autem scitóte, quóniam, si sciret paterfamílias, qua hora fur veníret, vigiláret útique, et non síneret pérfodi domum suam. Et vos estóte paráti, quia, qua hora non putátis, Fílius hóminis véniet.
Español
℟. Gloria a Ti, Señor.
Lc 12:35-40
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discipulos: Tened ceñidos vuestros lomos y encendidas vuestras lámparas. Sed como los hombres que aguardan a su amo, a su regreso de las bodas, para abrirle prontamente cuando llegue y llame a la puerta. Dichosos los siervos a quienes el amo, a su llegada, encuentre velando ; en verdad os digo que se ceñirá, y los hará sentar a la mena, y, pasando del uno al otro, les servirá. Que viene en la segunda vigilia, o que viene en la terrera y halla así las cosas, dichosos los siervos aquéllos. Sabed que si el padre de familia hubiera sabido a qué hora iba a venir el ladrón, no hubiera dejado que le socavasen su casa. Así, vosotros estad siempre prevenidos, porque a la hora que no pensáis vendrá el Hijo del hombre.
OfertorioPs 88:25
Latín
Ps 88:25
Véritas mea et misericórdia mea cum ipso: et in nómine meo exaltábitur cornu eius.
Español
Ps 88:25
Mi lealtad y mi gracia son con el justo; y en mi nombre se hará grande su poderío.
Secreta
Latín
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
ComuniónMatt 24:46-47
Latín
Matt 24:46-47
Beátus servus, quem, cum vénerit dóminus, invénerit vigilántem: amen, dico vobis, super ómnia bona sua constítuet eum.
Español
Mt 24:46-47
Dichoso el siervo a quien cuando venga su Señor lo halle velando; en verdad os digo que le encomendará el gobierno de todos sus bienes.
Poscomunión
Latín
Quǽsumus, omnípotens Deus: ut, qui cœléstia aliménta percépimus, intercedénte beáto Brunóne Confessóre tuo, per hæc contra ómnia advérsa muniámur.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Te suplicamos, oh Dios omnipotente, que este celestial alimento que hemos recibido, nos defienda, por la intercesión de tu santo confesor Bruno, contra todas las fuerzas del enemigo.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Textos del Vetus Ordo: Divinum Officium