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14 de octubre

Color litúrgico : Verde

San Calixto I, papa y mártir

Memoria libre

Miércoles, 28ª semana del Tiempo Ordinario — Año par


San Calixto I fue papa a principios del siglo III, en un periodo marcado por la consolidación y la persecución de la Iglesia primitiva. Antes de ser elegido papa, Calixto había sido esclavo y sufrió duras pruebas, incluida la prisión, debido a acusaciones relacionadas con la gestión de bienes eclesiásticos; sin embargo, su testimonio de fe y reconciliación se destacó en su tiempo. Como pontífice, Calixto fue conocido por su actitud pastoral misericordiosa, especialmente al facilitar la readmisión de pecadores arrepentidos a la comunión, lo que le valió críticas de sectores más rigoristas de la comunidad cristiana. Su pontificado es significativo porque defendió la unidad de la Iglesia y la dignidad de todos sus miembros, subrayando el papel central de la misericordia y del perdón.

El martirio de San Calixto, aunque es referido por fuentes tempranas, no está documentado con precisión; según la tradición, murió víctima de la violencia en Roma por odio a la fe. Su tumba se encuentra en la Vía Aurelia, y la Iglesia lo celebra como modelo de pastor y testigo valiente del Evangelio. Esta memoria subraya la importancia de la caridad, el perdón y la firmeza en la fe en el testimonio cristiano.

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Preguntas sobre San Calixto I, papa y mártir (Novus Ordo Missae)

La jornada litúrgica

Lecturas de la Misa

LecturaGa 5, 18-25

Hermanos:
    si se dejan guiar por el Espíritu,
no están sometidos a la Ley.
    Bien sabemos a qué obras lleva la carne:
conductas desordenadas, impureza, libertinaje,
    idolatría, brujería, odios, rivalidad,
celos, arrebatos, intrigas, divisiones, sectarismo,
    envidia, borracheras, orgías
y otras cosas semejantes.
Les advierto, como ya lo he hecho:
los que cometen tales acciones
no heredarán el Reino de Dios.
    Pero el fruto del Espíritu es:
amor, alegría, paz, paciencia,
bondad, benevolencia, fidelidad,
    mansedumbre y dominio de sí.
En esto, la Ley no interviene.
    Los que son de Cristo Jesús
han crucificado en sí mismos la carne,
con sus pasiones y deseos.
    Puesto que el Espíritu nos da vida,
caminemos bajo la guía del Espíritu.

            – Palabra del Señor.

SalmoPs 1, 1-2, 3, 4.6

Dichoso el hombre
     que no va al consejo de los malvados,
que no sigue el camino de los pecadores,
ni se sienta con los que se burlan,
sino que se complace en la ley del Señor
y medita su ley día y noche.

Es como un árbol
     plantado junto al arroyo,
que da fruto a su tiempo,
y cuyo follaje no se marchita;
todo lo que emprende tendrá éxito.
No así les va a los malvados.

Ellos son como la paja
     que se lleva el viento.
El Señor conoce el camino de los justos,
pero el camino de los malvados se perderá.

EvangelioLc 11, 42-46

En aquel tiempo, Jesús decía:
    « ¡Ay de ustedes, fariseos,
porque pagan el diezmo
de todas las plantas del jardín,
como la menta y la ruda,
y pasan por alto la justicia y el amor de Dios!
Esto había que practicar,
sin descuidar aquello.
    ¡Ay de ustedes, fariseos,
porque aman el primer asiento en las sinagogas
y los saludos en las plazas.
    ¡Ay de ustedes,
porque son como sepulcros que no se ven,
y sobre los cuales la gente pasa sin saberlo! »

    Entonces un doctor de la Ley tomó la palabra y le dijo:
« Maestro, al decir esto, ¡también a nosotros nos insultas! »
    Jesús respondió:
« ¡También ustedes, doctores de la Ley, hay de ustedes,
porque imponen a la gente cargas imposibles de soportar,
y ustedes mismos no tocan esas cargas
ni con un solo dedo! »

            – Palabra del Señor.

Textos litúrgicos: © AELF — aelf.org

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