15 de septiembre
Los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María
Martes después del 16º domingo después de Pentecostés
Conmemoración de san Nicomedes, mártir
Hoy, según el calendario tradicional romano de 1962, la Iglesia celebra la fiesta de los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María, una conmemoración de segunda clase marcada por el color blanco litúrgico. Esta devoción, muy arraigada en la piedad cristiana, contempla los momentos particularmente dolorosos que la Santísima Virgen experimentó en el misterio de la Redención: destacan la profecía de Simeón, la huida a Egipto, la pérdida del Niño Jesús en el templo, el encuentro con Jesús camino al Calvario, la crucifixión, la bajada de Jesús de la cruz y su sepultura. Estos episodios, recogidos en parte en los Evangelios y en parte en la tradición, muestran la unión íntima de María con los sufrimientos de su Hijo y, por extensión, con toda la humanidad redimida por Cristo.
La memoria litúrgica de los Siete Dolores, establecida oficialmente desde el siglo XVIII por el Papa Pío VII, refleja el deseo de la Iglesia de acompañar a la Virgen en su misión corredentora, como modelo de perseverancia en la fe y en la esperanza aun en medio del sufrimiento. La tradicional colocación de esta fiesta en septiembre (distinta de la conmemoración del Viernes de Dolores en Cuaresma) subraya el nexo entre la Virgen Dolorosa y la Pasión de su Hijo, invitando al pueblo cristiano a meditar el misterio de la Cruz desde el corazón maternal de María. Es un día para pedir consuelo en las propias penas y fortaleza para permanecer fieles como la Virgen.
Esta fiesta ocupa un lugar propio en el calendario tradicional para profundizar en la dimensión del dolor redentor y la compasión maternal de María, que siempre intercede por los fieles ante su Hijo.
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Preguntas sobre Los Siete Dolores de la Bienaventurada Virgen María (Vetus Ordo Missae)
Particularidades locales
- África — Bienaventurada Virgen María de los Dolores
La jornada litúrgica
IntroitoIoann 19:25
Latín
Ioann 19:25
Stabant iuxta Crucem Iesu Mater eius, et soror Matris eius, María Cléophæ, et Salóme et María Magdaléne.
Ioann 19:26-27
Múlier, ecce fílius tuus: dixit Iesus; ad discípulum autem: Ecce Mater tua.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
Stabant iuxta Crucem Iesu Mater eius, et soror Matris eius, María Cléophæ, et Salóme et María Magdaléne.
Español
Jn 19:25
Estaban junto a la cruz de Jesús, su Madre, y la hermana de su Madre María de Cleofás y Salomé y la María Magdalena.
Jn 19:26-27
Mujer, ahí tienes a tu hijo ; dijo Jesús, y al discípulo: Ahí tienes a tu Madre.
℣. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Estaban junto a la cruz de Jesús, su Madre, y la hermana de su Madre María de Cleofás y Salomé y la María Magdalena.
Colecta
Latín
Deus, in cuius passióne, secúndum Simeónis prophetíam, dulcíssimam ánimam gloriósæ Vírginis et Matris Maríæ dolóris gladius pertransívit: concéde propítius; ut, qui transfixiónem eius et passiónem venerándo recólimus, gloriósis méritis et précibus ómnium Sanctórum Cruci fidéliter astántium intercedéntibus, passiónis tuæ efféctum felícem consequámur:
Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Orémus.
Commemoratio S. Nicomedis Martyris
Adésto, Dómine, pópulo tuo: ut, beáti Nicomédis Mártyris tui mérita præclára suscípiens, ad impetrándam misericórdiam tuam semper eius patrocíniis adiuvétur.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Oh Dios, en cuya pasión fue traspasada de dolor el alma dulcísima de la gloriosa Virgen y Madre María, según se lo había profetizado ya Simeón; concédenos propicio, que cuantos venerando sus Dolores, hacemos memoria de ellos, consigamos el feliz efecto de tu sagrada pasión.
Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Oremos.
Conmemoración S. Nicomedes, Mártir
Protege, Señor, a tu pueblo, para que celebrando los preclaros méritos de tu mártir San Nicomedes, cuente siempre con la ayuda de su patrocinio para alcanzar misericordia.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
LecturaJudith 13:22
Latín
Léctio libri Iudith
Iudith 13:22; 13:23-25
Benedíxit te Dóminus in virtúte sua, quia per te ad níhilum redégit inimícos nostros. Benedícta es tu, fília, a Dómino, Deo excélso, præ ómnibus muliéribus super terram. Benedíctus Dóminus, qui creávit cœlum et terram: quia hódie nomen tuum ita magnificávit, ut non recédat laus tua de ore hóminum, qui mémores fúerint virtútis Dómini in ætérnum, pro quibus non pepercísti ánimæ tuæ propter angústias et tribulatiónem géneris tui, sed subvenísti ruínæ ante conspéctum Dei nostri.
℟. Deo grátias.
Español
Lectura del libro de Judit
Judith 13:22; 13:25
¡Bendito seas, Dios nuestro, que has aniquilado el día de hoy a los enemigos de tu pueblo! ¡Bendita seas, hija del Dios Altísimo más que todas las mujeres de la tierra! Y bendito sea Dios, el Señor, Creador del cielo y de la tierra, que ha engrandecido tu nombre, y tu alabanza no faltará en la boca de los hombres, que recordarán la fuerza de Dios eternamente, porque no vacilaste en exponer tu vida a causa de la humillación de nuestra raza, al hacer cesar nuestra ruina ante nuestro Dios.
℟. Demos gracias a Dios.
Gradual
Latín
Dolorósa et lacrimábilis es, Virgo María, stans iuxta Crucem Dómini Iesu, Fílii tui, Redemptóris.
℣. Virgo Dei Génetrix, quem totus non capit orbis, hoc crucis fert supplícium, auctor vitæ factus homo.
Allelúia, allelúia.
℣. Stabat sancta María, cœli Regína et mundi Dómina, iuxta Crucem Dómini nostri Iesu Christi dolorósa.
Sequentia
Stabat Mater dolorósa
Iuxta Crucem lacrimósa,
Dum pendébat Fílius.
Cuius ánimam geméntem,
Contristátam et doléntem
Pertransívit gládius.
O quam tristis et afflícta
Fuit illa benedícta
Mater Unigéniti!
Quæ mærébat et dolébat,
Pia Mater, dum vidébat
Nati pœnas íncliti.
Quis est homo, qui non fleret,
Matrem Christi si vidéret
In tanto supplício?
Quis non posset contristári,
Christi Matrem contemplári
Doléntem cum Fílio?
Pro peccátis suæ gentis
Vidit Iesum in torméntis
Et flagéllis súbditum.
Vidit suum dulcem
Natum Moriéndo desolátum,
Dum emísit spíritum.
Eia, Mater, fons amóris,
Me sentíre vim dolóris
Fac, ut tecum lúgeam.
Fac, ut árdeat cor meum
In amándo Christum Deum,
Ut sibi compláceam.
Sancta Mater, istud agas,
Crucifixi fige plagas
Cordi meo válide.
Tui Nati vulneráti,
Tam dignáti pro me pati,
Pœnas mecum dívide.
Fac me tecum pie flere,
Crucifíxo condolére,
Donec ego víxero.
Iuxta Crucem tecum stare
Et me tibi sociáre
In planctu desídero.
Virgo vírginum præclára.
Mihi iam non sis amára:
Fac me tecum plángere.
Fac, ut portem Christi mortem,
Passiónis fac consórtem
Et plagas recólere.
Fac me plagis vulnerári,
Fac me Cruce inebriári
Et cruóre Fílii.
Flammis ne urar succénsus,
Per te, Virgo, sim defénsus
In die iudícii.
Christe, cum sit hinc exíre.
Da per Matrem me veníre
Ad palmam victóriæ.
Quando corpus moriétur,
Fac, ut ánimæ donétur
Paradísi glória.
Amen. Allelúia.
Español
Dolorosa y llorosa, oh Virgen María, estás al pie de la cruz del Señor Jesús tu Hijo, el Redentor.
℣. ¡Oh Virgen Madre de Dios! Aquel a quien el mundo entero no puede contener, el Autor de la vida hecho hombre, sufre este suplicio de la cruz.
Sequentia
Estaba la Madre dolorosa
junto a la Cruz, lacrimosa,
mientras pendía el Hijo.
Cuya ánima gimiente,
contristada y doliente
atravesó la espada.
¡Oh cuán triste y afligida
estuvo aquella bendita
Madre del Unigénito!
Languidecía y se dolía
la piadosa Madre que veía
las penas de su excelso Hijo.
¿Qué hombre no lloraría
si a la Madre de Cristo viera
en tanto suplicio?
¿Quién no se entristecería
a la Madre contemplando
con su doliente Hijo?
Por los pecados de su gente vio
a Jesús en los tormentos
y doblegado por los azotes.
Vio a su dulce Hijo
muriendo desolado
al entregar su espíritu.
Ea, Madre, fuente de amor,
hazme sentir tu dolor,
contigo quiero llorar.
Haz que mi corazón arda
en el amor de mi Dios
y en cumplir su voluntad.
Santa Madre, yo te ruego
que me traspases las llagas
del Crucificado en el corazón.
De tu Hijo malherido
que por mí tanto sufrió
reparte conmigo las penas.
Déjame llorar contigo
condolerme por tu Hijo
mientras yo esté vivo.
Junto a la Cruz contigo
estar y contigo asociarme
en el llanto es mi deseo.
Virgen de Vírgenes preclara
no te amargues ya conmigo,
déjame llorar contigo.
Que llore la muerte de Cristo,
hazme socio de su pasión,
que me quede con sus llagas.
Que me hieran sus llagas,
que con la Cruz y la sangre
de tu Hijo me embriague.
Para que no me queme en las llamas,
defiéndeme tú, Virgen santa,
en el día del juicio.
Cuando, Cristo, haya de irme,
concédeme que tu Madre me guíe
a la palma de la victoria.
Cuando el cuerpo sea muerto,
haz que al ánima sea dada
del Paraíso la gloria.
Amén. Aleluya.
EvangelioIoann 19:25-27
Latín
℟. Glória tibi, Dómine.
Ioann 19:25-27.
In illo témpore: Stabant iuxta Crucem Iesu Mater eius, et soror Matris eius, María Cléophæ, et María Magdaléne. Cum vidísset ergo Iesus Matrem, et discípulum stantem, quem diligébat, dicit Matri suæ: Múlier, ecce fílius tuus. Deinde dicit discípulo: Ecce Mater tua. Et ex illa hora accépit eam discípulus in sua.
Español
℟. Gloria a Ti, Señor.
Jn 19:25-27
En aquel tiempo; Estaban junto a la cruz de Jesús su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María la Magdalena. Viendo, pues, Jesús, a su Madre, y junto a ella al discípulo amado, dice a su madre: Mujer, he ahí a tu hijo. Luego dice al discípulo: He ahí a tu madre. Y desde aquella hora la recibió el discípulo en su casa.
OfertorioIer 18:20
Latín
Ier 18:20
Recordáre, Virgo Mater, in conspéctu Dei, ut loquáris pro nobis bona, et ut avértat indignatiónem suam a nobis.
Español
Jer 18:20
Acuérdate, Virgen Madre de Dios, cuando te halles en presencia del Señor e intercede por nosotros, para que aparte su indignación.
Secreta
Latín
Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Commemoratio S. Nicomedis Martyris
Súscipe, Dómine, múnera propítius obláta: quæ maiestáti tuæ beáti Nicomédis Mártyris comméndet orátio.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Conmemoración S. Nicomedes, Mártir
Recibe propicio, Señor, los dones ofrecidos, a fin de que la oración de san Nicomedes, tu mártir, los haga dignos de tu majestad.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Comunión
Latín
Felíces sensus beátæ Maríæ Vírginis, qui sine morte meruérunt martýrii palmam sub Cruce Dómini.
Español
Felices los sentidos de la Santísima Virgen María que sin morir merecieron la palma del martirio bajo la cruz del Señor.
Poscomunión
Latín
Sacrifícia, quæ súmpsimus, Dómine Iesu Christe, Transfixiónem Matris tuæ et Vírginis devóte celebrántes: nobis ímpetrent apud cleméntiam tuam omnis boni salutáris efféctum:
Qui vivis et regnas cum Deo Patre, in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Orémus.
Commemoratio S. Nicomedis Martyris
Puríficent nos, Dómine, sacraménta quæ súmpsimus: et, intercedénte beáto Nicoméde Mártyre tuo, a cunctis effíciant vitiis absolútos.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Español
Haz, Señor, que los sacramentos que acabamos de recibir celebrando devotamente la transfixión de tu Madre la Virgen María, nos alcancen de tu bondad todo linaje de saludable efectos.
Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Oremos.
Conmemoración S. Nicomedes, Mártir
Que nos purifiquen, Señor, los sacramentos que hemos recibido y por la intercesión de tu Mártir San Nicomedes, nos libren de todo mal.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
Textos del Vetus Ordo: Divinum Officium