CatéGPT

19 de julio

Color litúrgico : Verde

8º domingo después de Pentecostés

2.ª clase

Hoy la Iglesia celebra el VIII Domingo después de Pentecostés según el calendario tradicional romano de 1962. Este tiempo litúrgico, llamado popularmente 'Tiempo después de Pentecostés' o 'Tiempo verde', está marcado por la continuidad de la vida cristiana bajo la acción del Espíritu Santo, recibido en Pentecostés. En estos domingos, la Iglesia exhorta a los fieles a poner en práctica los dones y frutos del Espíritu, cultivando una vida de gracia y respondiendo generosamente al llamado de Dios en las realidades cotidianas.

El VIII Domingo después de Pentecostés, en particular, a menudo destaca la importancia de la vigilancia espiritual y la administración fiel de los bienes temporales, recordando a los cristianos que todo lo que han recibido debe servir para la gloria de Dios y el bien del prójimo. La pedagogía litúrgica de estos domingos es profundamente práctica: exhorta a la conversión del corazón y a ejercer las virtudes cristianas en el mundo, pero sin olvidar la espera vigilante del retorno de Cristo, como se refleja en la distribución de las parábolas evangélicas de este período.

La opción de mantener este domingo en la nomenclatura tradicional, sin ceder a las modificaciones de los calendarios modernos, subraya el deseo de la Iglesia de mantener la continuidad y el ritmo espiritual que ha nutrido a generaciones de fieles. Este domingo de II clase usa el color verde, signo de esperanza y vida nueva, acompañando litúrgicamente el crecimiento en la fe y la perseverancia diaria. Así, la celebración del VIII Domingo después de Pentecostés anima a los católicos a vivir con renovada fidelidad su vocación cristiana en el tiempo ordinario, sostenidos siempre por la gracia del Espíritu Santo.

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Preguntas sobre 8º domingo después de Pentecostés (Vetus Ordo Missae)

La jornada litúrgica

IntroitoPs 47:10-11

Latín


Ps 47:10-11.
Suscépimus, Deus, misericórdiam tuam in médio templi tui: secúndum nomen tuum, Deus, ita et laus tua in fines terræ: iustítia plena est déxtera tua.
Ps 47:2.
Magnus Dóminus, et laudábilis nimis: in civitáte Dei nostri, in monte sancto eius.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
Suscépimus, Deus, misericórdiam tuam in médio templi tui: secúndum nomen tuum, Deus, ita et laus tua in fines terræ: iustítia plena est déxtera tua.

Español


Ps 47:10-11
Hemos recibido, ¡oh Dios!, tu misericordia en medio de tu templo; como tu nombre, ¡oh Dios!, así tu gloria llega hasta los confines de la tierra; tu diestra da la salvación.
Ps 47:2
Grande es el Señor y dignísimo de alabanza en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo.
℣. Gloria al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo.
℟. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Hemos recibido, ¡oh Dios!, tu misericordia en medio de tu templo; como tu nombre, ¡oh Dios!, así tu gloria llega hasta los confines de la tierra; tu diestra da la salvación.
Colecta

Latín

Orémus.
Largíre nobis, quǽsumus, Dómine, semper spíritum cogitándi quæ recta sunt, propítius et agéndi: ut, qui sine te esse non póssumus, secúndum te vívere valeámus.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.

Español

Oremos.
Te rogamos, Señor, nos concedas propicio la gracia de pensar y obrar siempre con rectitud; y, pues sin ti no podemos subsistir, llevemos una vida conforme a tu voluntad.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
LecturaRom 8:12-17

Latín


Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romános
Rom 8:12-17
Fratres: Debitóres sumus non carni, ut secúndum carnem vivámus. Si enim secúndum carnem vixéritis, moriémini: si autem spíritu facta carnis mortificavéritis, vivétis. Quicúmque enim spíritu Dei aguntur, ii sunt fílii Dei. Non enim accepístis spíritum servitútis íterum in timóre, sed accepístis spíritum adoptiónis filiórum, in quo clamámus: Abba - Pater. - Ipse enim Spíritus testimónium reddit spirítui nostro, quod sumus fílii Dei. Si autem fílii, et herédes: herédes quidem Dei, coherédes autem Christi.
℟. Deo grátias.

Español


Lección de la carta del Apóstol san Pablo a los Romanos
Rom 8:12-17
Hermanos: Somos deudores, pero no de la carne para vivir según la carne. Pues si vivís según la carne, moriréis; pero si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis. Cuantos se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino que habéis recibido un Espíritu de hijos de adopción, en el que clamamos: «¡Abba, Padre!». Ese mismo Espíritu da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios; y, si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo.
℟. Demos gracias a Dios.
GradualPs 30:3

Latín


Ps 30:3
Esto mihi in Deum protectórem, et in locum refúgii, ut salvum me fácias.
Ps 70:1
℣. Deus, in te sperávi: Dómine, non confúndar in ætérnum.
Allelúia, allelúia.
Ps 47:2
Magnus Dóminus, et laudábilis valde, in civitáte Dei nostri, in monte sancto eius. Allelúia.

Español


Ps 30:3
Sé para mí el Dios que protege y un lugar de refugio, para que me salves.
Ps 70:1
℣. En ti, Señor, he buscado amparo; no sea jamás confundido. Aleluya, aleluya.
Ps 47:2
℣. Grande es el Señor y muy digno de alabanza en la ciudad de nuestro Dios, en su monte santo. Aleluya.
EvangelioLuc 16:1-9

Latín

Sequéntia + sancti Evangélii secúndum Lucam
℟. Glória tibi, Dómine.
Luc 16:1-9
In illo témpore: Dixit Iesus discípulis suis parábolam hanc: Homo quidam erat dives, qui habébat víllicum: et hic diffamátus est apud illum, quasi dissipásset bona ipsíus. Et vocávit illum et ait illi: Quid hoc audio de te? redde ratiónem villicatiónis tuæ: iam enim non póteris villicáre. Ait autem víllicus intra se: Quid fáciam, quia dóminus meus aufert a me villicatiónem? fódere non váleo, mendicáre erubésco. Scio, quid fáciam, ut, cum amótus fúero a villicatióne, recípiant me in domos suas. Convocátis itaque síngulis debitóribus dómini sui, dicébat primo: Quantum debes dómino meo? At ille dixit: Centum cados ólei. Dixítque illi: Accipe cautiónem tuam: et sede cito, scribe quinquagínta. Deínde álii dixit: Tu vero quantum debes? Qui ait: Centum coros trítici. Ait illi: Accipe lítteras tuas, et scribe octogínta. Et laudávit dóminus víllicum iniquitátis, quia prudénter fecísset: quia fílii huius sǽculi prudentióres fíliis lucis in generatióne sua sunt. Et ego vobis dico: fácite vobis amicos de mammóna iniquitátis: ut, cum defecéritis, recípiant vos in ætérna tabernácula.

Español

Continuación del Santo Evangelio según San Lucas.
℟. Gloria a Ti, Señor.
Lc 16:1-9
En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «Un hombre rico tenía un administrador, a quien acusaron ante él de derrochar sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: “¿Qué es eso que estoy oyendo de ti? Dame cuenta de tu administración, porque en adelante no podrás seguir administrando”. El administrador se puso a decir para sí: “¿Qué voy a hacer, pues mi señor me quita la administración? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa”. Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: “¿Cuánto debes a mi amo?”. Este respondió: “Cien barriles de aceite”. Él le dijo: “Toma tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta”. Luego dijo a otro: “Y tú, ¿cuánto debes?”. Él dijo: “Cien fanegas de trigo”. Le dice: “Toma tu recibo y escribe ochenta”. Y el amo alabó al administrador injusto, porque había actuado con astucia. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su propia gente que los hijos de la luz. Y yo os digo: ganaos amigos con el dinero de iniquidad, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas.
OfertorioPs 17:28

Latín

Orémus.
Ps 17:28; 17:32
Pópulum húmilem salvum fácies, Dómine, et óculos superbórum humiliábis: quóniam quis Deus præter te, Dómine?

Español

Oremos.
Ps 17:28, 32
Tú salvas al pueblo humilde, y humillas los ojos de los soberbios, porque ¿qué otro Dios hay fuera de ti, Señor?
Secreta

Latín

Súscipe, quǽsumus, Dómine, múnera, quæ tibi de tua largitáte deférimus: ut hæc sacrosáncta mystéria, grátiæ tuæ operánte virtúte, et præséntis vitæ nos conversatióne sanctíficent, et ad gáudia sempitérna perdúcant.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.

Español

Te rogamos, Señor, aceptes propicio los dones que recibidos de tus manos, te ofrecemos, para que, mediante la operación de tu gracia, nos santifiquen estos sacrosantos misterios en la presente vida, y nos conduzcan a los goces eternos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.
ComuniónPs 33:9

Latín


Ps 33:9
Gustáte et vidéte, quóniam suávis est Dóminus: beátus vir, qui sperat in eo.

Español


Ps 33:9
Gustad y ved cuán suave es el Señor; dichoso el varón que en él confía.
Poscomunión

Latín

Orémus.
Sit nobis, Dómine, reparátio mentis et córporis cæléste mystérium: ut, cuius exséquimur cultum, sentiámus efféctum.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.

Español

Oremos.
Sírvanos, Señor, este celestial misterio para reparación de alma y cuerpo; para que al celebrarlo, experimentemos sus saludables efectos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos.
℟. Amén.

Textos del Vetus Ordo: Divinum Officium

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