8 de septiembre
Natividad de la Bienaventurada Virgen María
La Nativité de la Bienheureuse Vierge Marie
La fiesta de la Natividad de la Bienaventurada Virgen María celebra el nacimiento de la Madre de Jesús. Aunque los evangelios no nos dan detalles históricos sobre su nacimiento, la tradición antigua ubica este acontecimiento en Jerusalén o en Nazaret. La fiesta se remonta al menos al siglo VI en Oriente, donde era llamada la 'Natividad de la Madre de Dios', y rápidamente se extendió por Occidente, subrayando el papel esencial de María en la historia de la salvación. El nacimiento de María es motivo de alegría para la Iglesia porque su 'sí' libre y total abrió la puerta a la venida del Redentor.
María, concebida sin pecado original, está destinada desde el primer instante de su ser a una vocación singular como Madre del Hijo de Dios. Su nacimiento marca el inicio de la realización de las antiguas promesas hechas por Dios a su pueblo. La liturgia resalta la humildad y la fe de María, así como su disposición absoluta a la voluntad divina. Por eso, los fieles veneran su nacimiento con gozo, reconociendo en ella a la primera creyente y modelo de santidad. Celebrar la Natividad de María es también un recordatorio de la ternura y cercanía de Dios, que comienza a preparar su morada entre nosotros a través de una joven mujer judía.
Enlace permanente
Haz una pregunta sobre la fiesta del día
Preguntas sobre Natividad de la Bienaventurada Virgen María (Novus Ordo Missae)
La jornada litúrgica
Lecturas de la Misa
Primera lecturaMi 5, 1-4a
Así habla el Señor:
Tú, Belén Éfrata,
la más pequeña de las familias de Judá,
de ti saldrá para mí
aquel que debe gobernar a Israel.
Sus orígenes se remontan a los tiempos antiguos,
a los días de antaño.
Pero Dios entregará a su pueblo
hasta el día en que dé a luz...
la que debe dar a luz,
y los restos de sus hermanos
se unirán a los hijos de Israel.
Él se mantendrá firme y será su pastor
por la fuerza del Señor,
por la majestad del nombre del Señor, su Dios.
Habitarán seguros, porque desde entonces
él será grande hasta los confines de la tierra,
¡y él mismo será la paz!
– Palabra del Señor.
O BIEN
Primera lecturaRm 8, 28,30
Hermanos,
sabemos que para los que aman a Dios,
él hace que todo coopere para su bien,
puesto que han sido llamados según el designio de su amor.
A quienes conoció desde antes,
también los predestinó
a ser conformados a la imagen de su Hijo,
para que él sea el primogénito
de una multitud de hermanos.
A quienes predestinó,
también los llamó;
a quienes llamó,
los justificó;
y a quienes justificó,
les otorgó su gloria.
– Palabra del Señor.
SalmoPs 12 (13), 6ab, 6c
Pero yo confío en tu amor;
¡que mi corazón se alegre por tu salvación!
Cantaré al Señor
por el bien que me ha hecho.
EvangelioMt 1, 1-16.18-23
Genealogía de Jesús, el Cristo,
hijo de David, hijo de Abraham.
Abraham engendró a Isaac,
Isaac engendró a Jacob,
Jacob engendró a Judá y a sus hermanos,
Judá, de su unión con Tamar, engendró a Fares y Zara,
Fares engendró a Esrom,
Esrom engendró a Aram,
Aram engendró a Aminadab,
Aminadab engendró a Naasón,
Naasón engendró a Salmón,
Salmón, de su unión con Rahab, engendró a Booz,
Booz, de su unión con Rut, engendró a Obed,
Obed engendró a Jesé,
Jesé engendró al rey David.
David, de su unión con la mujer de Urías, engendró a Salomón,
Salomón engendró a Roboam,
Roboam engendró a Abías,
Abías engendró a Asa,
Asa engendró a Josafat,
Josafat engendró a Joram,
Joram engendró a Ozías,
Ozías engendró a Jotam,
Jotam engendró a Acaz,
Acaz engendró a Ezequías,
Ezequías engendró a Manasés,
Manasés engendró a Amón,
Amón engendró a Josías,
Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos
en la época del destierro en Babilonia.
Después del destierro en Babilonia,
Jeconías engendró a Salatiel,
Salatiel engendró a Zorobabel,
Zorobabel engendró a Abiud,
Abiud engendró a Eliacim,
Eliacim engendró a Azor,
Azor engendró a Sadoc,
Sadoc engendró a Aquim,
Aquim engendró a Eliud,
Eliud engendró a Eleazar,
Eleazar engendró a Matán,
Matán engendró a Jacob,
Jacob engendró a José, el esposo de María,
de la cual nació Jesús,
a quien se llama Cristo.
Así fue el nacimiento de Jesucristo:
María, su madre, estaba comprometida con José;
antes de que vivieran juntos,
ella quedó encinta
por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo,
que era un hombre justo,
y no quería denunciarla públicamente,
decidió separarse de ella en secreto.
Mientras pensaba en esto,
he aquí que el ángel del Señor
apareció en sueños y le dijo:
« José, hijo de David,
no temas recibir en tu casa a María, tu esposa,
pues el niño que ha sido engendrado en ella
viene del Espíritu Santo;
ella dará a luz un hijo,
y tú le pondrás por nombre Jesús
(es decir: El-Señor-salva),
porque él salvará a su pueblo de sus pecados. »
Todo esto sucedió
para que se cumpliera
la palabra del Señor pronunciada por el profeta:
He aquí que la Virgen concebirá,
y dará a luz un hijo;
y le pondrán por nombre Emmanuel,
que significa: « Dios-con-nosotros ».
– Aclamemos la Palabra de Dios.
O LECTURA BREVE
Textos litúrgicos: © AELF — aelf.org